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Biografía
de Felipe V. Rivera
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Nació en Suipacha (Bolivia) el 23 de agosto de 1896. Falleció en Buenos Aires (Argentina) el 21 de noviembre de 1946. Sus restos reposan actualmente en La Quiaca (Jujuy, Argentina) al lado de su hija Anita y de su hijo René Antonio. Ingresó a la Argentina radicándose en La Quiaca, aproximadamente en la Navidad de 1929. Dueño de grandes condiciones artísticas, fue autodidacta, pues no se le conocen maestros. Estas condiciones hicieron de él, joyero, grabador de metales a buril, fabricante de sellos de goma y metal totalmente a mano, aficionado al teatro, poeta y músico, entre otras actividades que desarrolló. Como músico ejecutaba principalmente la guitarra, charango y quena, aunque podía acompañar el conjunto con otros instrumentos folkloricos, sikuris, erke, etc. |
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1931, habiendo decidido formar un conjunto musical y
trasladarse a Buenos Aires para grabar discos en forma espontánea
(esto es sin consultar previamente a la empresa grabadora), se encontró
con una fuerte resistencia del Director Artístico de la compañía
RCA, por considerar que esta música de indios, difícilmente
encontraría aceptación en el mercado discográfico,
y por consiguiente no realizar grabación alguna, ni siquiera como
experiencia, dado el elevado costo de las matrices. Con el viaje consumado,
Rivera consideró que no podía retornar a La Quiaca con semejante
frustración. Apeló al recurso de sentarse en el centro de la espaciosa escalinata de la empresa, en ese entonces en la calle Bartolomé Mitre 1961, antes de la hora de la entrada de los ejecutivos, de manera que estos lo vieran en esa actitud de protesta todas las mañanas al abrir la empresa. Logró finalmente llamar la atención de algunos gerentes de área, los que preguntaron al portero a que se debía y quien era esa persona que todas las mañanas "estorbaba" el paso. El portero sabiendo muy bien de quien se trataba y sus pretensiones, informó de lo ocurrido a dichos jefes, quienes vencidos finalmente, consintieron en grabar 2 discos con la condición de que se volviera de inmediato a su pueblo. Grabó LA CHIRAPITA - Kaluyo, LA POTOSINA - cueca, LOS SERRANILLOS - Zapateado y EL ULTIMO ADIOS - bailecito. Su retorno fue lleno de incertidumbre. Los discos fueron lanzados a la venta (agosto de 1932) y tuvieron tal éxito en el mercado latinoamericano que FELIPE V. RIVERA fue rápidamente invitado por RCA VICTOR ARGENTINA a realizar mas grabaciones. Pero Rivera se negó hasta la finalización de la "Guerra del Chaco", que enfrentó a Bolivia con Paraguay, entre los años 1932 a 1935, por considerar que su país se encontraba en un momento muy triste como para grabar esos alegres ritmos que tanto caracterizan la música incaica. Pasado este suceso, efectuó tres viajes a Buenos Aires, en los años 1936, 1938 y 1942, dirigiendo en cada oportunidad una orquesta típica y en la última además una Banda de Sikuris. Editó 3 cancioneros en 1932, 1937 y 1945, este último con una tirada de 10.000 ejemplares. |
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